
Diferencias entre producir un documental y financiarlo vía incentivos fiscales: lo que las empresas deben saber
24 de noviembre de 2025
¿Quién puede beneficiarse de los incentivos fiscales en producciones audiovisuales? Empresas, autónomos y casos reales
24 de noviembre de 2025La deducción fiscal del Artículo 36 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS) es uno de los incentivos más relevantes para la industria audiovisual en España. Sin embargo, la complejidad normativa y la importancia de documentar correctamente el proyecto hacen que muchas empresas —especialmente pymes y autónomos que participan por primera vez— cometan errores que pueden poner en riesgo la aplicación del beneficio fiscal.
Conocer los fallos más habituales y saber cómo evitarlos es fundamental para garantizar un proceso seguro, transparente y alineado con la normativa vigente. Los documentales, por su estructura sencilla y presupuestos más controlados, suelen ser los proyectos que mejor evitan estos problemas, especialmente cuando se trabajan con una productora calificada y con experiencia en certificaciones.
Por qué se cometen errores al aplicar la deducción audiovisual
Complejidad documental y requisitos muy específicos
El Artículo 36 LIS exige cumplir con criterios estrictos: porcentajes mínimos de gasto en España, certificaciones oficiales, inscripción en el registro correspondiente y documentación detallada de cada gasto imputado. Cualquier error formal puede afectar a la deducibilidad final.
Falta de experiencia en empresas, pymes y autónomos
Muchas empresas pequeñas, que participan por primera vez en un proyecto audiovisual, desconocen las obligaciones documentales o interpretan erróneamente la normativa. Esto provoca fallos en contratos, imputación de gastos y certificaciones.
Diferencia entre producir y financiar un proyecto
El error se repite especialmente en empresas que financian en lugar de producir. Aunque el proceso es más sencillo, sigue siendo imprescindible documentar correctamente la aportación, su destino y los gastos elegibles.
Una productora preparada y habituada a trabajar con documentales y presupuestos ajustados reduce drásticamente estos riesgos.
Error 1: No acreditar correctamente que al menos el 50% del gasto se ha realizado en España
Problema: falta de facturas válidas o proveedores no elegibles
La normativa exige que un mínimo del 50% del gasto total de producción se realice en territorio español. En ocasiones, el error proviene de proveedores extranjeros, facturas incorrectas o gastos insuficientemente documentados.
Solución: control documental y proveedorado español desde el inicio
Planificar desde el primer día los proveedores y servicios que se contratarán en España evita problemas posteriores. Los documentales, al operar con equipos reducidos y servicios locales, cumplen este requisito con especial facilidad.
Error 2: Confundir gastos de producción con gastos no deducibles
Gastos elegibles vs. no elegibles según la normativa
El Artículo 36 regula qué gastos pueden incorporarse a la base de la deducción:
- coste de producción;
- gastos de copias;
- gastos de publicidad y promoción dentro de los límites legales.
El error más común consiste en incluir gastos que no están contemplados o superar los límites de gasto promocional.
Solución: clasificación correcta y límites claros
Una revisión técnica de los gastos desde el inicio garantiza que todos los conceptos incluidos sean elegibles.
Error 3: No obtener o no revisar los certificados oficiales
Certificado de obra audiovisual española
Este documento es imprescindible. Sin él, la deducción no puede aplicarse.
Inscripción en el Registro de Obras Cinematográficas
Otro requisito fundamental que, si se omite, impide la aplicación del incentivo.
Solución: productora especializada que gestione todo el proceso
Una productora calificada se encarga de tramitar y validar todos los certificados, evitando retrasos o errores formales.
Error 4: Contratos mal redactados o aportaciones mal documentadas
Inversiones que no reflejan el destino del gasto
En ocasiones, los contratos no especifican adecuadamente cómo se destinará la aportación al coste de producción. Esto puede generar dudas sobre la trazabilidad del gasto.
Contratos sin las cláusulas que exige la normativa
Los contratos deben reflejar la aportación económica, su naturaleza, el destino del gasto y los compromisos asumidos.
Solución: modelos validados y adaptados al Art. 36 LIS
Trabajar con documentación contractual ya probada minimiza riesgos y asegura que el incentivo se aplique sin incidencias.
Error 5: No respetar los límites de compatibilidad con ayudas públicas
Exceso de financiación pública
Aunque el incentivo fiscal puede combinarse con ayudas y subvenciones, la normativa impone límites para evitar superar ciertos porcentajes.
Cómo planificar correctamente el mix de financiación
Una planificación adecuada del presupuesto permite aprovechar todas las vías disponibles sin exceder los límites establecidos.
Error 6: No planificar desde el inicio la estructura fiscal del proyecto
Producción vs financiación: impacto fiscal distinto
No es lo mismo participar como productor que como financiador. Cada modo implica obligaciones documentales y fiscales diferentes.
Por qué los documentales evitan la mayoría de estos problemas
Los documentales, por su escala y simplicidad, eliminan muchas de las variables que generan errores en grandes producciones. Su estructura permite un control de gasto más claro y una documentación más precisa.
Cómo evita estos errores una productora calificada y especializada en documentales
- Control del gasto y proveedorado desde el primer día.
- Certificaciones oficiales gestionadas correctamente.
- Documentación preparada de forma ordenada para la Agencia Tributaria.
- Proyectos diseñados para cumplir los requisitos del Artículo 36 sin complicaciones.
- Acompañamiento adaptado a pymes y autónomos que invierten por primera vez.
Una productora con experiencia previa en proyectos ya calificados garantiza que el proceso sea seguro, eficiente y conforme a la normativa vigente.
Conclusión: evitar errores garantiza una deducción segura y sin riesgos
Aplicar correctamente la deducción del Art. 36 LIS permite a empresas, pymes y autónomos beneficiarse de un incentivo fiscal sólido y regulado. Identificar los errores más comunes y trabajar con una productora especializada en documentales asegura un proceso sin sorpresas y un aprovechamiento máximo del incentivo.



